Hace 200 años, concretamente en 1810 se inventó un objeto que actualmente forma parte esencial en nuestras vidas: la lata de conservas.

Fue a fines del XVIII cuando Napoleón, ante el problema de la corta vida de los alimentos en el frente de batalla, decidió premiar con 12.000 francos a quien descubriera un procedimiento que impidieran que la carne, la fruta o la verdura se pudrieran.

El afortunado ganador fue Nicolas Appert, un chef parisino que tuvo una genial idea: cocer los alimentos y envasarlos al vacío. Su sistema consistía en colocar los alimentos dentro de las botellas de vidrio tapadas con tapones de corcho sujetos con alambre y sellados con cera o lacre a los que sometía a un calentamiento en agua hirviendo durante largos períodos de tiempo.

botella para conservar

Al cerrarse herméticamente la botella conservaba los alimentos aunque presentaban un problema, su peso y su fragilidad. No eran cómodas para llevarlas al frente y además se rompían fácilmente.

La solución la encontró Peter Durand que patentó en 1810 la lata de conserva. Se le ocurrió poner la comida en una caja de hojalata dando lugar a la primera comida enlatada de la historia.

Pero, aunque la dieta de los soldados mejoró, seguían teniendo un problema, abrir las latas. Los sistemas empleados eran de lo más variados empleándose la bayoneta, navajas, disparos o un cincel y un martillo ya que a nadie se le ocurrió inventar un abrelatas hasta 45 años después.

En 1855 Ezra J. Warner inventó el abrelatas que patentó en 1858 y que consistía en un enorme utensilio formado por una especie de hoz que se introducía en la fuerza en la lata para después deslizarla.

primer abrelatas

Desde entonces la lata de conservas, no sólo ha formada parte de nuestras vidas sino que incluso ha entrado en el mundo del arte. A ver quién no conce las famosas latas de Sopa Campbell´s de Andy Warholl.

latas de warholl

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