Cuba era, a mediados del XIX, la “joya de la corona” española. Los grandes intereses económicos bloqueaban cualquier deseo de independencia y en esta defensa acérrima de la españolidad de la isla tenemos destacaba el Cuerpo de Voluntarios.

voluntarios españoles de Cuba

Esta fuerza militar de unos 35000 hombres eran el brazo armado de las autoridades españolas en Cuba. Lo integraban inmigrantes y sus hijos que no querían perder los privilegios adquiridos y por eso estaban dispuestos a llegar a lo que hiciera falta.

En 1868 estalló la conocida como “Guerra de los 10 Años” o “Guerra Larga” en la que los cubanos se enfrentaban a España por su independencia. A partir de entonces el Cuerpo de Voluntarios sembró el terror en la isla. Disturbios, tiroteos, registros de viviendas, deportaciones, fusilamientos, una verdadera guerra de exterminio contra los insurrectos.

Este sinsentido tuvo su momento culminante el 27 de noviembre de 1871 cuando lincharon a ocho estudiantes de medicina por un delito que no habían cometido.

El día 22 cinco estudiantes de 1º de Medicina se divertían cerca del cementerio porque uno de sus profesores no había asistido a clase. Un sacerdote los reprendió por ello y porque habían arrancado unas rosas del jardín de la entrada. Los estudiantes de disculparon pero eso no evitó que el sacerdote los denunciara. Se les acusó de haber profanado las tumbas de destacados luchadores por la causa española y se les encarceló.

Las presiones de los Voluntarios que pedían la pena de muerte para los 45 estudiantes que formaban la clase de 1º de Medicina, hizo que los juzgase un Consejo de Guerra. Todo fue irregular, no había testigos ni pruebas, se comprobó que los nichos estaban intactos y su abogado casi es linchado en pleno juicio. Nada de eso importó para los  Voluntarios que, bajo amenazas, terminaron exigiendo la muerte de ocho estudiantes y así fue. Se condenó a los cinco que se divertían ante el cementerio y, por sorteo entre sus compañeros, se eligieron a los tres restantes.

La atrocidad se culminó el día 27 en el que los ocho chicos (entre 15 y 22 años) fueron fusilados por traidores.

Fusilamiento

Además de las penas de muerte 12 de los estudiantes fueron condenados a seis años de cárcel, 19 a cuatro y 4 a seis meses de cárcel. Las presiones internacionales harán que Amadeo de Saboya los indulte pero tuvieron que salir de la cárcel escoltados y embarcar hacia España porque los Voluntarios los habían amenazado con matarlos.

¿Y a alguien le extraña que los cubanos que no creían en la independencia se volvieran independentistas?

Fuente: Guillermo Calleja Leal