No es la primera vez que hablamos de hazañas marítimas en QuHist, no tenemos más que recordar la gran gesta de Piteas, el marino que llegó al Ártico hace más de 2000 años. Hoy nos detendremos en las extraordinarias hazañas marítimas realizadas por fenicios y cartagineses en su búsqueda de mercados y materias primas.

La primera de ellas fue la circunnavegación de África encargada en el siglo VII aC, según Herodoto, por el faraón Necao a navegantes fenicios que habrían partido del Mar Rojo rodeando el continente africano denominado entonces Libia y tres años después alcanzaron de nuevo Egipto por el Mediterráneo (estrecho de Gibraltar).

Es posible que la expedición no pudiese completar el periplo por mar más allá del cabo Bojador por la persistencia de los vientos alisios contrarios a su rumbo, pero también lo es que pudieran completar la expedición por tierra, siguiendo rutas comerciales fenicias a través del África noroccidental hasta alguna de sus colonias en el Norte de África y desde allí embarcar de nuevo hasta Egipto.

Reconstruccion mapa Herodoto

La segunda de estas hazañas fue realizada por el cartaginés Annon en el siglo V aC al atravesar el estrecho de Gibraltar y, costeando África, alcanzar el Golfo de Guinea logrando regresar por la misma ruta. Existen muchas dudas sobre la costa explorada, según algunos habría llegado sólo hasta Sierra Leona y según otras sólo hasta Canarias.

Periplo de Hannon

Más o menos por la mismas fechas en que Hanón realizaba su viaje por las costas atlánticas africanas, según Plinio el Viejo en su “Historia Natural”, otro cartaginés Himilcón partio de Cartago en el siglo V aC y alcanzó Irlanda buscando el país del estaño. Hay quien duda de que llegara hasta allí pero para otros alcanzó el Báltico.

Periplo de Imilcon

Esté en relación o no con el periplo de Himilcón, lo que si es cierto es que en Cartago en torno al siglo V aC se desarrolló una importante manufactura de bronce con alto contenido en estaño.

Nadie puede decir que estos intrépidos comerciantes del mundo antiguo no se ganaron con creces su reputación de “portadores de civilización”.