Ya os hemos hablado de Gladiadores en varias ocasiones en QuHist, hoy nos detenemos en las Escuelas de Lucha donde, bajo una disciplina carcelaria, se formaban los luchadores.

Las Escuelas de Gladiadores más antiguas estaban en Capua, de hecho será en una de ellas donde se dio en el siglo I aC la más famosa rebelión de gladiadores de la Historia de Roma. Durante la República proliferaron este tipo de establecimientos en Roma aunque siempre en manos de particulares a los que tenían que acudir los organizadores.

Pero los frecuentes y demandados espectáculos no podían depender de intermediarios por lo que el Estado decidió hacerse empresario. Desde este momento organizó sus propias escuelas, los ludi imperiales y la profesión de tratante de gladiadores desapareció confiscada por el emperador y ejercida a través de funcionarios del orden ecuestre, los procuratores a muneribus. En Roma existían tres escuelas de gladiadores siendo la mayor el Ludus Magnus, situada al lado del Coliseo.

Pero si en Roma estaban prohibidas las escuelas privadas de gladiadores no ocurría lo mismo en las provincias. En ellas encontramos escuelas imperiales con las que el emperador tenía asegurada la provisión de gladiadores, aunque también se mantuvo la figura del tratante privado.

En todas las Escuelas de Lucha, los instructores o doctores adiestraban a los gladiadores. Las exigencias de entrenamiento eran extraordinariamente altas y la disciplina muy estricta, mantenida por durísimos castigos. Los gladiadores solían pasar en ella unos dos años con entrenamientos de 9 horas al día y 6 días por semana. Con el entrenamiento, no sólo aprendían el arte y las técnicas de la esgrima, sino a matar eficientemente e incluso qué postura adoptar si eran vencidos para recibir el golpe de gracia.

Aquí os dejamos una recreación de una Escuela de Gladiadores de Austria.

Fuente: The Gladiators de M. Grant