No es muy conocido que uno de los antecedentes del traje espacial fue obra del español Emilio Herrera Linares, un destacado aviador y científico.

Emilio Herrera Linares

Graduado como teniente en 1903, solicitó su traslado a la Escuela Práctica de Aerostación debido a su gran interés por los aviones.  A partir de ahí se centró en el estudio de temas aeronáuticos colaborando con personajes tan relevantes como Leonardo Torres Quevedo o Juan de la Cierva.

Participó en numerosos proyectos pero quizás el más llamativo sea la escafandra estratonáutica, un traje presurizado diseñado en 1935 para ser usado durante un vuelo estratosférico utilizando un globo aerostático.

Escafandra de Emilio Herrera

Tras ser nombrado miembro de la Academia de Ciencias y bajo los auspicios de esta institución y de la Sociedad Geográfica, presenté un proyecto de ascensión estratosférica en un globo de 37.000 metros cúbicos, con barquilla abierta, en el que debía ascender a 26 kilómetros de altitud protegido por una escafandra del espacio, cuya descripción fue publicada en la revista Ciencia Aeronáutica, de Caracas.

Estamos ante uno de los antecedentes del traje espacial.

Escafandra estratonautica

Este traje tenía en su interior una funda hermética recubierta de un armazón metálico articulado con pliegues para hombros, cadera, codos, rodillas y dedos. Contaba con micrófono (especial sin carbono para evitar la ignición), sistema de respiración antivapor, termómetro, barómetro y varias herramientas que le permitían medir y recoger muestras. Se habría tratado del primer traje totalmente presurizado funcional de la Historia.

El proyecto fue abandonado con el comienzo de la Guerra Civil española en 1936, guerra que terminaría llevando a Emilio Herrera al exilio.

Varias décadas después la NASA utilizaría sus estudios para elaborar los trajes espaciales que llevarían el hombre a la Luna. De hecho como reconocimiento Neil Armstrong entregó una de las rocas lunares a uno de sus colaboradores, Manuel Casajust.