El Grito de Edvard Munch es un cuadro muy conocido por ser una de las grandes muestras del Expresionismo además de por su sonados robos.

La obra  nos muestra una figura en primer plano que grita en un momento de gran angustia y desesperación en un paisaje que nos muestra la ciudad de Oslo al fondo. Es fruto de la trágica experiencia vital del artista que definió la obra como

Caminaba yo con dos amigos por la carretera, entonces se puso el sol; de repente, el cielo se volvió rojo como la sangre. Me detuve, me apoyé en la valla, inexplicablemente cansado. Lenguas de fuego y sangre se extendían sobre el fiordo negro azulado. Mis amigos siguieron caminando, mientras yo me quedaba atrás temblando de miedo, y sentí el grito enorme, infinito, de la naturaleza.

Esta obra se convirtió en un verdadero icono tras la 2ª Guerra Mundial y esto claro que no pierde vigencia. Aquí os dejo una versión de El Grito en vídeo. Realmente curioso.

The Scream from Sebastian Cosor on Vimeo.

Vía: La Brújula Verde