El tener un código legal que regule la vida de una sociedad no ha existido siempre. En sociedades antiguas la arbitrariedad era una constante en estos temas. Todo esto llevó a la necesidad de recopilar en piedra las leyes que permitieran una convivencia justa.

¿Nunca os habéis preguntado cuál es y de dónde procede el código legal más antiguo de la humanidad?

Pues nos referimos al Código de Hammurabi, creado aproximadamente hacia al año 1760 a.C. por el rey de igual nombre en la zona de Mesopotamia. Está considerada como la primera compilación de textos legales de la historia conocida hasta el momento. Se trata de un bloque de gran estela de basalto negro de 2,25 metros de altura que se colocó en el Templo de Sippar, al tiempo que se distribuyeron otra serie de ejemplares por todo el reino con la intención de homogeneizar la ley para todos.

hammurabi_code

En la parte superior, se representa la escena en la cuál el dios Shamash, el dios del sol y la justicia, le entrega las leyes al rey Hammurabi de Babilonia. Este concepto de leyes de origen divino está muy asentada en toda la Antigüedad.

En el Código, donde podemos encontrar grabadas 282 leyes, no se distingue entre Derecho Civil y Derecho Penal, regulando la vida social y económica en todos sus aspectos. Aparecen regulados el comercio, los préstamos, los alquileres, las herencias, los divorcios, los temas relativos a la propiedad, delitos de robo, asesinato, etc.

Establece un riguroso y severo sistema penal, que a veces incluso muestra cierta arbitrariedad, dejando al azar de la naturaleza, la decisión sobre la inocencia o culpabilidad de la persona. En él se establecen también castigos distintos según la categoría social del individuo, siendo más duro para los grupos inferiores. Las penas podían ser desde multas monetarias que eran la más utilizada, hasta penas de mutilación o incluso la pena de muerte. En muchos de los casos la ley utilizaba “la Ley del Talión”, es decir, hacer al agresor lo mismo que le hizo a su víctima, aunque normalmente se utilizaba para las clases más desfavorecidas.

Un ejemplo de esto es la recopilación de algunas de sus leyes:

Si un hombre revienta el ojo de un hombre libre, se le reventará un ojo. Si revienta el ojo de un muskenu (siervo) pagará una mina de plata. Si ha reventado el ojo de un esclavo de un hombre libre, pagará la mitad de su precio (del precio del esclavo).