Si algo caracteriza al hombre es su capacidad destructiva. Cada vez más y más rápido se han desarrollado armas destructivas que han destruído miles de vidas. Un ejemplo de éstas son las armas biológicas y su uso rápidamente nos hacen pensar en el siglo XX, pero nada más lejos de la realidad, su origen es mucho más antiguo.


A lo largo de la historia hay multitud de ejemplos de uso de armas biológicas. En el siglo IV a.C los escitas, un antiguo pueblo indoeuropeo de las estepas del norte del mar Caspio, lanzaban flechas envenenadas untadas de heces para que las heridas de sus víctimas se infectarán causándoles la muerte.

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Tampoco se quedaron cortos persas, griegos y romanos que generalizaron una insalubre costumbre: contaminaban los pozos de sus enemigos arrojando dentro cadáveres de animales. Los cartagineses no quisieron quedarse atrás y Aníbal, uno de sus más importantes generales ganó la famosa Batalla de Eurimedonte (190 aC) utilizando un arma poco menos que curiosa, lanzar ollas llenas de víboras en las cubiertas de los barcos enemigos.

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Si el uso de este tipo de estrategias nos puede sorprender, la cosa se va poniendo “cada vez mejor” según nos acercamos a nuestro tiempo. En el siglo XIV durante el asedio a Caffa, los sitiadores tártaros acabaron con él de manera rápida. Decidieron lazar los cadáveres de las víctimas de la peste por encima de las murallas de la ciudad con lo que infectaron a los habitantes poniendo fin al sitio.

guerras biologicas

Otro ejemplo de la capacidad destructiva humana lo encontramos en América del Norte, cuando el territorio era una colonia británica. En 1763 durante la Rebelión de Pontiac, los soldados del ejercito británico dieron mantas infectadas de viruela a nativos americanos, matando al 50% de las tribus afectadas.

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Estos son sólo unos pocos ejemplos de las atrocidades cometidas por el hombre a lo largo de la historia de la humanidad.

En los últimos 5.000 años de historia, la humanidad solo estuvo 900 años en paz, en los cuales los hombres se preparaban para el conflicto siguiente. Mas de 8.000 tratados de paz se han firmado en el transcurso de los últimos 35 siglos. Desde 1945 hasta finales del siglo XX se disputaron 140 guerras con 13.000.000 de muertos

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