Algunos edificios dejan huella. Es normal que algunas construcciones nos impacten y queden grabadas en nuestra memoria, pero algunas veces la expresión anterior es literalmente cierta. Es lo que pasó con el Edificio Fuller mucho más conocido como Flatiron Building.

 

Es uno de los rascacielos más antiguos y conocidos de Nueva York. Además de su historia y su original forma, el Flatiron cambió el curso de los vientos en la ciudad.

El Edificio Fuller, que toma este nombre por George A. Fuller fundador de la constructora que financió la obra, fue construido por Daniel Burnham, uno de los arquitectos de la Escuela de Chicago en 1902. Cuenta con 22 pisos y 87 metros de altura y se construyó en una manzana triangular limitada por la calle 22, la 5ª Avenida y por Broadway, lo que condicionó su forma.

planta del flatiron

Flatiron

Este edificio se enmarcaría, al igual que las obras de Sullivan otro de los representantes de la Escuela de Chicago, en una versión del Art Nouveau o Modernismo que en estos momentos se desarrollaba en Europa. Estaríamos ante una corriente claramente prerracionalista caracterizada por volúmenes claros y simples pero que no renuncian a cierto decorativismo.

El Flatiron es un esqueleto de acero recubierto de piedra y ladrillo que muestra un curioso “programa de elementos decorativos”. Son dos bandas decoradas a modo de relieves con motivos vegetales y animales, tondos, roleos y cartelas variadas.

Decoración plantas inferiores Flatiron

Su curiosa forma de cuña despertó el interés de los neoyorkinos desde el mismo momento de su construcción. Fue bautizado como Flatiron por su parecido con las planchas de la época y como suele pasar con cualquier edificio rompedor fue objeto de todo tipo de bromas sobre su aspecto. Incluso se hicieron apuestas sobre lo lejos que llegarían los escombros una vez que el viento lo derribara.

Nadie puede negar su encanto y desde luego pocas construcciones pueden presumir de dejar impronta en el clima debido a que forma aerodinámica causaba en el viento un efecto túnel calle arriba. No es el más alto ni el más espectacular de la Gran Manzana pero sin duda si uno de los más fascinantes.

Aquí os dejo una serie de fotos sobre la construcción del edificio:

flatiron en construccion

FLATIRON en construcción
Nada más construirse ya, como ocurre hoy, era parte clave del escenario de la ciudad de Nueva York.

flatiron tras contruirse
flatiron en 1905