El consumo de drogas es uno de los problemas que tiene nuestra sociedad, pero no es nada nuevo de hecho ha acompañado al hombre desde el comienzo de la Humanidad.

Durante la Prehistoria fueron utilizadas seguramente con fines medicinales o rituales, pero el uso cambió en el mundo clásico. Por ejemplo en la Antigua Grecia, durante la celebración de los misterios de Eleusis en honor de Démeter, tenían lugar orgías sagradas en las que se tomaban sustancias que provocaban visiones (posiblemente cornezuelo, un hongo parasitario del centeno).

Pero a pesar de lo anterior la droga por excelencia de los pueblos mediterráneos y occidentales fue el alcohol. Si ya hemos comentado que la cerveza fue la bebida alcohólica más antigua, no fue la única. El alcohol fue utilizado como vínculo litúrgico en la Antigüedad por egipcios, griegos, romanos y hebreos. Y no podemos olvidar que el Cristianismo elevó el vino a una categoría sagrada cuando lo identificó con la encarnación de la divinidad y lo utilizó en el culto.

En la Edad Media la alquimia hizo del vino el portador de una esencia o espíritu, mientras en Oriente triunfaban los destilados de plantas como el cannabis o la adormidera.

Con los grandes descubrimientos se abrió la puerta al conocimiento de nuevas sustancias, de hecho en el siglo XVIII ya eran un rentable negocio. En Asia y América muchos campesinos pasaron a depender de su cultivo, mientras en Occidente los impuestos sobre estas sustancias fueron imprescindibles para financiar los gastos del Estado. Era tal su importancia que llegaron a causar de una guerra cuando los británicos se enfrentaron a China para vender libremente opio en este país (Guerras del Opio).

El uso del alcohol fue extendiéndose sobre todo entre las clases populares como manera de evadirse de las duras condiciones de vida. Esto ocurrió con la clase trabajadora en la Revolución Industrial y también en la Rusia zarista donde el consumo del vodka se extendió entre los campesinos.

En el siglo XIX el consumo de morfina, opio o cocaína se extendió entre intelectuales y artistas e incluso  llegaron a venderse como medicamentos.

El aumento de la drogodependencia tras la 1ª Guerra Mundial fue tal que despertó la alarma de los gobiernos occidentales. Tal fue su impacto que se pusieron en marcha medidas restrictivas como la Ley Seca en Estados Unidos entre 1920 y 1933 que lo que consiguió fue un crecimiento espectacular del mercado negro.

El consumo de drogas siguió aumentando a lo largo del siglo destacando los años 60 y 70. Así unido a los movimientos que reaccionaron contra los valores establecidos como los Hippies se extendió el consumo de drogas sobre todo el LSD.

En los últimos decenios han proliferado las drogas de diseño como el éxtasis, siendo el negocio del narcotráfico uno de los más rentables en la actualidad.