Parece que la imagen de oscuridad, intolerancia y fanatismo que rodea a la Edad Media no es del todo cierta. Si ya os hablamos de los  “matrimonios gays” hoy nos vamos a detener en el divorcio.

Divorcios Edad Media

Por mucho que nos sorprenda el divorcio estaba regulado por ley en la Edad Media como nos muestran las Siete Partidas de Alfonso X.

SietePartidas

Todo lo referido a temas familiares (donde se incluiría el divorcio) aparecen en la Partida Cuarta. Una de las causas principales era la impotencia o la frigidez

Que el hombre sea impotente, o que ella sea muy “estrecha”, ahora si la estrecha se casara con otro hombre y esta la conociera carnalmente, entonces debe divorciarse de nuevo y casarse con el primer marido, porque parece que si se hubiera quedado con el (primero), tambien podria haberla con el tiempo conocerla carnalmente….

Otra curiosa causa de divorcio era quejas sobre el tamaño del pene, pero Alfonso X para evitar “trampas” legisló

Se debe mirar si son semejantes o iguales aquellos miembros que son menester para engendrar, y si comprobaren que el primer marido no lo tiene mucho mayor que el segundo, entonces la deben tornar al primero, pero si se entendieren que el primer marido tuviera un miembro tan grande que de ninguna manera pudiere conocerla carnalmente, sin gran peligro para ella, aunque se hubiere quedado con él, no la deben separar de su segundo marido porque parece claro que el obstáculo que había entre ella y su primer marido duraría siempre.

También se han encontrado casos de separación de mutuo acuerdo como es el caso recogido por un notario de Parma en 1431 en el que Simone di Matrezzo, tejedor, y su mujer, Pasquina Mateoli, acuerdan su separación y vivir bajo techos distintos.

Pero a pesar de esto la mujer estaba en una clara situación de dependencia como muestra los castigos a muerte por adulterio o las multas por abandono (el doble en el caso de la mujer).