La Historia que os dejamos hoy resulta sorprendente ya que todos sabemos como se apegan al poder los políticos y gobernantes de cualquier época histórica.

Lo mismo ocurría en la Antigua Roma en la que cuando uno se convertía en emperador romano lo hacía para siempre. Es cierto que algunos duraron muy poco tiempo en el cargo por sus prematuras muertes, naturales o no, pero lo de dejar el cargo voluntariamente no abundaba.

El primer emperador que abdicó de su cargo fue Dioclesiano. El 1 de Mayo del año 305 el emperador cansado de la situación del Imperio decidió que lo dejaba todo.

Se retiró a su bello palacio en Dalmacia y, mientras Roma se sumía en los problemas del Bajo Imperio, él disfrutaba de los últimos años de su vida dedicándose a sí mismo y olvidándose de las intrigas y problemas cortesanos.