Depilacion piernas

Ya os hemos contado en QuHist como la búsqueda de la belleza es algo común desde el inicio de nuestra Historia. La cosmética era muy importante en la Antigüedad, pero al igual que ésta lo era el presentar un cuerpo bien depilado.

En el Antiguo Egipto la depilación era muy importante. No sólo los sacerdotes debían depilarse por completo antes de entrar a los templos, sino que por estética e higiene se extendió a todo el pueblo sobre todo a las mujeres. El ideal de belleza femenina encarnado en la mujer del faraón consistía en un cuerpo despojado por completo de vello lo que se consideraba un ejemplo de pureza.

Los hombres usaban para eliminar el vello corporal navajas de sílex, cobre e hierro. Las mujeres contaban con más opciones, algunas bastante agresivas como fuego, raspado con piedra pómez o pociones a base de cal viva  y otras más cercanas a nuestras cremas depilatorias. Estas especie de cera se podía obtener de dos maneras, bien mediante una amalgama de azúcar, agua y limón conocida como cera de azúcar o, simplemente, mediante la combinación de aceite y miel.

En la Antigua Grecia tener el cuerpo depilado era considerado parte del ideal de belleza. Tener un cuerpo liso y bello se relacionaba con la juventud y la inocencia por lo que las clases más pudientes llevaban a cabo esta práctica de forma habitual.

Esta costumbre se trasladó a la Antigua Roma donde la depilación se convirtió en una obsesión relacionada en muchos casos con el gusto por la vida libertina de muchos de sus gobernantes. Utilizaban pinzas denominadas volsella, una crema denominada philotrum o dropax y también una especie de cera a base de brea o resina.

Se extendió tanto la práctica que en los baños públicos existían habitáculos expresos para la depilación e incluso contaban con profesionales en la materia.