Durante la Reconquista española, los cristianos se encontraron en muchas ocasiones ante la necesidad de convertir mezquitas en iglesias. Hay que entender que llegaban a ciudades con un parque inmobiliario completo y necesitaban un lugar sagrado donde realizar sus cultos. La solución estaba clara: había que convertir las mezquitas en iglesias.
¿Y cómo llevaban a cabo el proceso?
Muy fácil, pintan el interior el edificio y lo bañan con agua bendita, tapian los arcos que dan al patio y cambian la orientación del rito. Ya hemos comentado que los mulsulmanes rezan mirando hacia La Meca mientras que los cristianos miran hacia el nacimiento del Sol. Nos podemos preguntar cómo conseguían este realizar este cambio en la orientación, pues era muy fácil. Se colocaban en el lugar del mihrab y se giraba un cuarto de esfera a la izquierda (en sentido contrario a las agujas del reloj). Y voilà, ya tenemos una iglesia cristiana. Y un detalle, a los alminares le añadieron las campanas.



5 comentarios
Carmen Coca Lozano 2º eso B dice:
15 de nov de 2011
No creía que fuese tan fácil convertir una mezquita en iglesia.
Me hubiese gustado que dejaran alguna mezquita sin convertir para verla sin que tenga ninguna característica de los cristianos.
Daniel Engelhardt Guerrero dice:
16 de nov de 2011
Eran unos brutos, lo destrozaban todo.
Maria Jesus Correa Romero 2º B dice:
17 de nov de 2011
Realmente no entiendo la actitud de los cristianos en la Edad Media. Acabaron con casi todas las mezquitas. Me hubiera gustado tener aqui en Sevilla la maravillosa mezquita que nos dejaron los musulmanes y que gracias a los cristianos hoy dia ya no la tenemos. Menos mal que nos dejaron parte de la giralda.
Pablo Sánchez Arias 2º eso B dice:
17 de nov de 2011
Me ha gustado mucho ver ese proceso, ¡yo pensaba que tardarian años! Me da igual, es muy interesante pero, es una lástima que no nos dejasen ninguna mezquita para poder cntemplarla
Ramón Arjona 2º B dice:
20 de nov de 2011
Los cristianos de esa época deberían ser más abiertos como los musulmanes, y dejar que diferentes religiones convivan. O si no por lo menos dejar alguna mezquita donde estaba, que no le hace daño a nadie.