El Antiguo Egipto nunca dejará de sorprendernos por muchos aspectos, aunque resulta especialmente curioso el uso que hacían de diferentes partes del cuerpo. Si ya os contamos lo referido a las orejas hoy nos vamos a detener en un tema algo más escabroso: la manera que tenían de contar a los enemigos muertos tras una batalla.

La práctica común era que los soldados cortaron los penes y las manos derechas de los enemigos que posteriormente eran amontonadas para que los escribas pudieran tomar nota. Eso para los que consideraban que la profesión de escriba era la más codiciada.

Fuente: Revista Muy Interesante