Las películas americanas nos han dejado una imagen de los constructores de pirámides bastante errónea. Pensamos irremediablemente en látigos y esclavitud y nada más lejos de la realidad.

No hay testimonios que nos hablen de esclavos empleados como mano de obra en Egipto. Los trabajadores que construyeron las pirámides lo hacían por voluntad propia, con la única y exclusiva finalidad de sumar puntos para su vida después de la muerte. El río Nilo se desbordaba de Julio a Octubre, siendo precisamente esa crecida la que aportaba vida a la civilización egipcia, y es precisamente este tiempo el que empleaban los campesinos para aportar su granito de arena en la tumba del dios-faraón. Fundamentalmente actuarían como obreros no especializados que se encargaban de todo lo que necesitase un gran esfuerzo dirigidos por arquitectos y topógrafos. Vamos que en estos meses de asueto forzoso se dedicaban a hacer méritos en vida para que obtener la recompena tras la muerte.
piramides-y-sus-constructores

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