Tal día como hoy hace 200 años se proclamó en Cádiz la Constitución de 1812, conocida como “La Pepa”. Está considerada la 1ª Constitución española, aunque no todos están de acuerdo.

Son muchos los que defienden que el primer texto constitucional español fue el Estatuto de Bayona de José I Bonaparte en 1808. José I puso en marcha una experiencia reformista que pretendía poner fin al Antiguo Régimen en España y para ello promulgó el Estatuto de Bayona vigente en las zonas ocupadas durante todo su reinado.

El texto, muy en la línea de la tradición española, comenzaba invocando a Dios y remarcando que España era un país católico. Concentraba todos los poderes estaban concentrados en la figura del rey, aunque existían tres órganos consultivos: el Senado, el Consejo de Estado y las Cortes. La mayor novedad que ofrecía era algo parecido a una declaración de derechos y una serie de reformas de carácter liberal como las libertades de imprenta y de comercio, el “habeas corpus” o la igualdad de todos los españoles ante la ley, los impuestos y el acceso a cargos públicos.

Pero este Estatuto de Bayona no fue realmente una Consitutución, sino una Carta Otorgada, es decir, un documento que no emanaba del pueblo sino del rey y sin el principio de soberanía nacional. Por ello yo soy de las que defienden que “La Pepa” es nuestra 1ª Constitución.