A lo largo de la historia los animales han jugado un papel importante, pero lo de las moscas no deja de ser llamativo. Ya os contamos como Virgilio se gastó unos 120.000 euros actuales para enterrar a una mosca, pero es que en el Antiguo Egipto las convirtieron en joyas.

Una de las distinciones más importantes que podían recibirse en el Antiguo Egipto era un Collar de Moscas.

La mosca era considerada un símbolo del valor por su tenacidad y además se le otorgaba poder profiláctico y protector. Así que cuando el faraón quería premiar a sus soldados más valientes les concedía un collar de moscas de oro.

Uno de los ejemplos más conocidos fue el recibido por la reina Ahotep  por su papel en la guerra contra los hicsos (nada menos que un collar con tres grandes moscas de oro, de 9 cm de altura)

También se han encontrado algunos fuera del contexto militar, por ejemplo hay varios collares de moscas en las tumbas de varias esposas de Tutmosis III.

Ya desde épocas predinásticas se encontraron amuletos de piedra y pinturas en las cerámicas con representación de moscas, pero su peso continuará creciendo como muestra el que en el Imperio Nuevo existiera la condecoración de la «Orden de la Mosca Dorada» o «Mosca del Valor».

Según parece todo venía de que se consideraba que, al igual que la mosca pica a los animales, el soldado también «picaba» a sus enemigos.

Vía: Daniel Egipto Roma