La Rusia de principios del siglo XX vivió el fin del zarismo y el comienzo del régimen bolchevique por parte de las Revoluciones de 1917. Un protagonista de estos años fueron los Cien Negros, también llamados Cientos Negros o Centenas Negras.

Eran un grupo conservador y antisemitaque se caracterizaron por un apoyo total al zar y su política autocrática y por su gran antisemitismo. Se formaron por terratenientes, clero, burguesía y parte de la nobleza y en todo momento recibieron apoyo financiero del régimen zarista. El lema del movimiento era

Ortodoxia, Autocracia y Carácter Nacional.

Esta devoción mostrada por el zar, la iglesia y la madre patria les llevaron a posicionarse en la defensa del régimen vigente tanto en la Revolución de 1905 como en las de 1917, pero fueron especialmente significativas sus acciones contra los judíos rusos.

Participaron en numerosos pogroms que asolaron el Imperio Ruso en los primeros años del XX. Entre 1903 y 1906 murieron miles de judíos, lo que llamó la atención de periódicos como el New York Times que publicó esta crónica del Primer Pogromo de Kishinev de 1903.

Los disturbios antisemitas en Chisinau son peores de lo que la censura permitirá publicar. Estaba sobradamente planeada una masacre generalizada contra los judíos el día siguiente a la Pascua rusa. La turba estaba dirigida por sacerdotes, y el lema general, “Matad a los judíos”, fue repetido por toda la ciudad. Los judíos fueron tomados por sorpresa y acabaron masacrados como corderos. El número de víctimas ascendió a 120 y el de heridos a 500. Las escenas de horror de esta matanza están más allá de cualquier descripción. Los bebés fueron literalmente despedazados por la turba frenética y sedienta de sangre. La policía local no realizó ningún esfuerzo para impedir el reinado del terror. A la puesta del sol, las calles estaban repletas de cadáveres y heridos. Aquellos que pudieron escapar de la muerte huyeron de la ciudad, ahora prácticamente vacía de judíos.

Los Cien Negros participaron activamente en estas masacres y incluso llegaron a difundir en 1911 un libelo de sangre contra los judíos. No era la primera vez que los judíos eran calumniados y en este caso se les acusó de asesinar a niños cristianos en la Pascua para obtener su sangre. Esto derivaría en el juicio de Mendel Bellis acusado de asesinar a un niño cristiano y usar su sangre para hacer pan ácimo, aunque fue declarado inocente dos años después.

Lo más curioso es que después de tantas atrocidades los miembros del grupo de los Cien Negros, apresados durante la Revolución de Febrero de 1917, serían excarcelados por Kerensky durante el Gobierno Provisional.

Su memoria no se ha olvidado, ya que hoy en Rusia el término Centenas Negras es sinónimo de fascismo o extrema derecha.