Sangre, Sudor y Lágrimas

Winston Churchill


Tras el triunfo de Hitler en Alemania y su nombramiento como canciller en Enero de 1933, Francia y Gran Bretaña habían puesto en marcha la conocida como “Política de Apaciguamiento”. En su aplicación se vendieron al fascismo territorios como Checoslovaquia o la propia España con la intención de evitar una guerra, lo que no se consiguió.

Con Gran Bretaña liderada por el conservador Neville Chamberlain, responsable de la política de apaciguamiento y de la Conferencia de Munich, se hicieron presentes las quejas de Winston Churchill. Éste siempre había dejado clara su oposición a esta actuación abogando por la necesidad de fortalecer militarmente a Gran Bretaña frente al peligro nazi. Por ello cuando Chamberlain dimite el 10 de Mayo, el rey propone como a Churchill que forme gobierno, lo que hizo al día siguiente.

El 13 de Mayo, en su primer discurso ante la Cámara de los Comunes utilizó e hizo famosa una frase ya empleada en 1897 por Theodore Roosevelt

“No tengo nada más que ofrecer que “sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”.

Abreviadas y cambiadas de orden, estas palabras se hicieron célebres en la fórmula “Blood, sweat and tears” (“Sangre, sudor y lágrimas”).

La tenacidad en la lucha contra Hitler harán de Churchill uno de los grandes personajes de la resistencia frente a la Alemania nazi, aunque con la entrada de EEUU y la URSS en la guerra, fue perdiendo influencia. Tras el final de la contienda terminará perdiendo las elecciones en 1945 frente al Laborista Clement Attlee. Algunos historiadores opinan que los británicos creían que aquel que los había guiado con éxito en la guerra, no era el mejor hombre para liderarlos en la paz.