Charles-Geneviève-Louis-Auguste-André-Thimothée d’Éon de Beaumont, fue un curioso personaje que sirvió a Luis XV. Fue diplomático, militar y espía conocido como Chevalier d’Éon o Mademoiselle Beaumont debido a que nadie supo nunca si fue un hombre o una mujer.

El misterio comienza con su nombre al contar con tres nombres masculinos y tres femeninos. Se convirtió en uno de los abogados más jóvenes del país y entró al servicio del rey. No tenía barba, mostraba cierta apatía hacia el sexo opuesto y tenía finos rasgos, pero todos lo consideraban un varón.

En 1755 el príncipe de Conti le encarga una misión en Rusia. Debía contactar con la zarina Isabel y mejorar las relaciones entre ambos países. Conti lo disfraza de mujer para que se hiciera amiga de la zarina lo que consigue sin ningún esfuerzo.

La carrera de D´Eon prosigue con total éxito realizando diferentes misiones por toda Europa vestido tanto de hombre como de mujer. En Londres, donde había sido enviado como secretario de la embajada, se llegaron a cruzar apuestas en torno a su sexo que alcanzaron las 300.000 libras esterlinas.

En 1174 un emisario del rey le obliga a confesar su sexo y entonces en una declaración cuenta que nació como una mujer, pero que su padre le obligó a pasarse por un hombre para poder heredar. En los siguientes 33 años permaneció en Londres bajo su forma femenina. Las apuestas se pagaron y todo parecía volver a su cauce, pero cuando murió en 1810 a los 81 años de edad los médicos descubrieron que era un hombre.

Estamos ante el primer espía travesti de la Historia.