Cuando pensamos en un castillo de cuento a nuestra mente viene el castillo de Disney. Lo curioso es que este castillo de leyenda no es fruto de la imaginación de su creador sino que está inspirado en un castillo real que está situado en Alemania.

Pues sí, es Neuschwanstein situado en Baviera y mandado construir por Luis II de Baviera, el rey loco. Es un revival neogótico construido en una época donde los castillos no tenían la necesidad estratégica para la que fueron creados por lo que es un capricho romántico en un lugar ideal para ello. Las montañas y los lagos dan a esta construcción el escenario teatral que la convierte en uno de los destinos turísticos más visitados.

Diseñado por el arquitecto Christian Jank el castillo, además de su peculiar exterior, atesora un interior de cuento con grandes lámparas de cristal, mobiliario bañado en oro y tapices con escenas operísticas de Richard Wagner, compositor muy admirado por el rey Luis. Entre las curiosidades de su diseño interior también mencionar que el castillo contiene una completa red de luz eléctrica, el primer teléfono móvil de la historia (con una cobertura de seis metros) e incluso una cocina que aprovechaba el calor siguiendo reglas elaboradas por Leonardo da Vinci.

Luis II dejó Múnich y se instaló en el castillo en 1884, fue incapacitado en 1886, precisamente el año en que se terminó el castillo y cuando el rey murió ahogado en un lago cercano en extrañas circunstancias.

En 1959 el castillo fue elegido por la Disney como modelo para el castillo de la Bella Durmiente en Disneyland existiendo hoy también una réplica en Eurodisney.

Castillo Disney