Los soldados durante la 1ª Guerra Mundial sufrieron la Trincheras que se complicaba todavía más por los francotiradores.

Un soldado con un fusil con mira telescópica era un verdadero peligro para los soldados que se descuidaban en la trinchera enemiga. Ante esto todos buscaron soluciones como planchas blindadas con mirilla o verdaderas equipaciones medievales para evitar bajas indeseables

Soldado 1ª GM

Por parte de los francotiradores  cualquier tipo de camuflaje  servía para acercarse al enemigo como cadáveres falsos o animales abandonados en tierra de nadie a los que accedía por un túnel.

Francotirador en vaca 1ª Guerra Mundial

Un avance enorme fueron las balas de alta penetración que podían atravesar los parapetos de sacos de arena que protegía a los soldados en las trincheras. Como defensa aparecieron los periscopios de trinchera, pero la gran innovación serán los cascos.

periscopio trinchera 1ª Guerra Mundial

Al comienzo de la contienda nadie usaba los cascos pero las bajas cambiaron esto. Tres de cada cuatro muertes eran causadas por heridas de metralla lo que hizo que los cascos se generalizasen.

Los franceses, al comienzo de la guerra, usaban el quepis, un gorro de tela blanda con visera que se demostró inútil en la guerra de trincheras.

Casco frances Quepis

Ante esto los franceses adoptaron el casco Adrian-1915 realizado de acero al carbono y con un peso de 0,76 kg. Además constaba de una cresta deflectora a lo largo del eje del caso como protección frente a las esquirlas. Era más  ligero que sus contemporáneos aunque ofrecía menor protección y su diseño no protegía de impactos directos de fusil o ametralladora.

casco frances adrian 1915

Los ingleses tenían su propio casco, el Brodie-1915. Tenía forma circular baja con un borde ancho alrededor del borde, una capa de cuero y una cinta del mismo material para la barbilla. Su diseño de tazón le trajo diferentes apelativos como “sombrero de lata” o “bombín de batalla”. Esta forma hacía que fuese indicado para proteger la cabeza y los hombros del portador contra los fragmentos que caían de arriba, pero ofrecía menos protección a la parte inferior de la cabeza y al cuello frente a otros modelos.

Casco ingles Brodie 1915

Los alemanes comenzaron la guerra utilizando el característico Pickelhaube realizado con cuero, fieltro e incluso cartón piedra.

casco-antiguo-pickelhaube-aleman-primera-guerra-mundial

Sus características no eran muy válidas en la guerra de trincheras por la escasa protección que ofrecía a las balas y la metralla y porque, al sobresalir el pincho le permitía ser un indicador fiable para los francotiradores. Al principio intentaron solucionarlo recubriéndolos con forros de tela que los hacían menos visibles, pero no funcionó.

casco aleman Pickelhaube

casco Pickelhaube cubierto

Ante esto los alemanes abandonaron el Pickelhaube y adoptaron el Stahlhelm-1916 de sólido diseño, con una amplia cogotera y visera lateral inclinada.

casco aleman stahlhelm

Este casco estaba realizado con un acero más duro que el de los Brodie británicos y resultaba más caro de producir. Tenía dos resaltes de ventilación en los laterales pensados como soportes para una visera de acero adicional (solo sería empleada por francotiradores o equipos de asalto), pero tenía un problema porque en invierno dejaba pasar el aire frío y tenían que cerrarlos con tela o barro.

Aquí soldados alemanes con los Stahlhelm con visera.

Stahlhelm con visera

Fuente: La Primera Guerra Mundial contada para escépticos de Juan Eslava Galán