El campamento formaba parte del éxito militar del ejército en la Antigua Roma. Para llevarlos a cabo adoptaron y mejoraron el sistema de sus antiguos enemigos, los etruscos.

Las legiones romanas al final del día, tras una jornada de aproximadamente 30 kilómetros a pie, buscaban un emplazamiento en alto para levantar su campamento.

Era un fuerte de planta rectangular que presentaba un foso, un terreplén y una empalizada. En su interior el espacio se organizaba en cardo y decumano que dividían el recinto en cuatro secciones con el cuartel del pretorio en la intersección.

Campamento romano

Podemos diferenciar entre campamentos de marcha y otros de mayor duración. Los de marcha se levantaban y destruían diariamente y los legionarios se organizaban en contubernios (tiendas de campaña para 6 soldados). Es curioso que las tiendas siempre se colocaban en el mismo sitio y los soldados que ocupaban el contubernio también eran los mismos con el objetivo de facilitar la organización y la cohesión.

campamento romano de marcha

Por lo que respecta a los campamentos de mayor duración se levantaban en madera o piedra según la zona y se organizaba en calles donde se construían barracones de varios contubernios.

Muchas ciudades actuales surgieron a partir de campamentos como Estrasburgo, Maguncia o León. También esta estructura mostrada por los campamentos se emplearía en la construcción de las nuevas ciudades a través del Imperio.