El rey Arturo y sus caballeros de la mesa redonda son conocidos por todos. Novelas y películas se han centrado en estas figuras, aunque sea muy complicado separar la base histórica de la mitología. En la búsqueda del Arturo histórico era clave encontrar Camelot.

Son muchos los lugares de Inglaterra que se han disputado este honor, Caarleon, Cornualles o Winchester, pero el que más puntos tiene para albergar la corte de Arturo es Cadbury Castle en Somerset, una colina coronada por los restos de uno de los numerosos fuertes prerromanos ingleses.

La base está en una leyenda que cuenta que en la noche de San Juan se percibía un rumor de caballos bajando de la colina que se identificaban con Arturo y sus caballeros que llevaban a sus cabalgaduras a beber a una fuente cercana. En 1956 se creó la Honorable Sociedad de Caballeros de la Tabla Redonda con el objetivo de excavar en Cadbury para encontrar vestigios arqueológicos que demostrasen que fue  Camelot.

Las conclusiones de los arqueólogos concluyeron con que Cadbury Castle albergó una comunidad celta entre el 600 aC y la ocupación romana. Entre el 400 y el 1000 de nuestra era el lugar fue fortificado primero por los celtas y luego por los invasores anglosajones, pero dedujeron que la fortificación era postromana, es decir, artúrica porque en sus estratos inferiores y en el relleno de la muralla se encontraban restos romanos.

La conclusión fue clara: Cadbury fue la residencia amurallada de un gran caudillo que sería previsiblemente Arturo, por lo tanto estaríamos ante Camelot.

¿No buscar otras explicaciones para estos hallazgos? ¿Presión de los mecenas que querían escuchar esto?  La verdad es que la figura de Arturo sigue más dentro de la mitología que de la historia.