No es la primera vez que hablamos de los Mayas en QuHist, lo que no es extraño teniendo en cuenta que estamos en 2012.

La civilización maya nos ha dejado un impresionante legado, siendo el calendario uno de sus aspectos más impresionantes.

Los mayas desarrollaron una ampliamente conocimientos astronómicos y matemáticos, donde destaca el conocimiento del cero, que les permitieron crear un calendario que aún hoy sorprende.

Por un lado utilizaron un sistema con números que iban del 0 al 19, de forma que se empleaba una concha para el 0, puntos o círculos del 1 al 4 y barras para el cinco.

Por otra parte gracias a la observación de los cielos determinaron un ciclo solar de 365 días, y otro lunar, de 295 días. Con ello idearon dos calendarios. El primero es el Haab con 365 días que cuenta con 18 meses de 20 días cada uno (sobraban 5 días, que se incluían en el mes Wayeb). Este calendario era la base del calendario religioso colectivo, marcaba los ritmos comunitarios y muchas veces señalaba las ceremonias. El segundo es el Tzolkin con 260 días dividido en 13 meses de 20 días cada uno. Se usaba para celebrar ceremonias religiosas, pronosticar la llegada y duración del período de lluvias, además de períodos de cacería y pesca, y también para pronosticar el destino de las personas.

Los mayas poseían una concepción del tiempo claramente circular. Así combinaron los dos calendarios en una rueda para numerar los años coincidiendo en sus fechas cada 52 años. La rueda se componía de tres círculos, uno pequeño de 13 números, otro mediano que indicaba los 20 símbolos de los días del calendario Tzolkin  y un círculo mayor que representaba el calendario Haab de 365 días.

Cuando el círculo del Haab completaba 52 vueltas, se cumplía un ciclo y al mismo tiempo 73 vueltas del calendario Tzolkin. Esto indicaba el inicio de un nuevo siglo o era maya.

Según el conteo del calendario maya,  nuestro año 2012 supone el final de un ciclo maya de 5125 años, lo que ha traido multitud de teorías apocalípticas sobre el fin del mundo.