Hay muchas historias curiosas en torno a las guerras que han jalonado la historia de la humanidad, pero hoy os dejamos una realmente curiosa. No nos detendremos en batallas ni en armas, sino en un batallón unido por el amor entre sus miembros, el Batallón Sagrado de Tebas.

Este batallón era un cuerpo de élite dentro del ejército griego de la polis de Tebas durante el siglo IV aC, pero con una característica que lo distinguía de cualquier tropa. Este batallón lo formaban 300 hombres pero relacionados entre ellos de una forma muy especial, eran 150 parejas de amantes.

batallon-sagrado-de-tebas

Según Plutarco el batallón fue creado por Górgidas, un comandante tebano, al creer firmemente en la idea de que la unión por el amor era irrompible.

Para hombres de la misma tribu o familia hay poco valor de uno por otro cuando el peligro presiona; pero un batallón cimentado por la amistad basada en el amor nunca se romperá y es invencible; ya que los amantes, avergonzados de no ser dignos ante la vista de sus amados y los amados ante la vista de sus amantes, deseosos se arrojan al peligro para el alivio de unos y otros.

Las parejas estaban formadas por un veterano llamado Heniochoi y otro componente más joven llamado Paraibatai. No eran nada extrañas las relaciones homosexuales en el mundo griego en general y en el ejército en particular, donde era costumbre fomentar los lazos de camaradería entre los novatos y los veteranos.

En las diversas ciudades-estado que componían lo que hoy conocemos como Grecia era costumbre exaltar los lazos personales y de camaradería entre los miembros del ejército, donde los miembros más jóvenes buscaban a un mentor más veterano. Este tipo de relaciones eran comunes en Tebas donde estaba fuertemente implantada la costumbre de educar a los adolescentes de clase alta y prepararlos para sus responsabilidades a través de una relación sexual con un adulto de su mismo nivel social.

El Batallón Sagrado de Tebas se trataba de un cuerpo profesionalizado mantenido a sueldo por el Estado, que en tiempo de paz protegía la ciudadela de la Cadmea y en época de guerra ocupaba la vanguardia del ejército. Fue tal su efectividad que durante 33 años fueron parte importante de la infantería griega siendo usado como guardia personal de reputados políticos tebanos.

Su final estaría en la Batalla de Queronea en el 338 aC cuando las polis griegas caerían bajo el poder de Filipo de Macedonia. Según cuenta Plutarco todo el batallón cayó defendiendo a Tebas, pero otras fuentes hablan de 254 esqueletos, alineados en siete filas en una tumba comunal en Queronea. Estos datos se confirmaron en 1924 cuando apareció el monumento que se levantó en honor de los caidos y sus restos.

monumento-caidos-batallon-de-tebas