Ya os hemos hablado de las nuevas y potentes armas de la 1ª Guerra Mundial y las técnicas de camuflaje que se llevaban a cabo, pero en esta 1ª Gran Guerra se vio otro armamento bastante más llamativo aunque no siempre práctico.

Os hablamos del casco más surrealista que he visto y hoy nos detenemos en unas armas que nos hacen pensar más en la Edad Media que en los inicios del siglo XX.

Los soldados de ambos bandos se protegían con armaduras de lo más llamativas

Aunque a decir verdad estos “chalecos antibalas” daban poco resultado sobre todo ante las balas de alta penetración empleadas por los francotiradores. Además su peso excesivo hacía que solo se pudiesen llevar durante un corto período de tiempo.

Junto a estas armaduras era común ver a los soldados escudos, cuchillos de carnicero e incluso mazas artesanales guarnecidas de clavos y pinchos. Estas armas, al ser las trincheras tan estrechas, eran ideales para la lucha cuerpo a cuerpo.

soldados protegiendose con escudos

Tenemos hasta ballestas para disparar obuses y hasta soldados que parecen ataviados más para un torneo que para la guerra.

Lo mejor de todo es ver la indumentaria completa de este soldado que, de verdad, luchó en la 1ª Guerra Mundial aunque resulta complicado entender cómo podían ni siquiera moverse.