Hay apodos en la historia que no pueden estar más alejados de la realidad. Fernando VII es conocido como “el Deseado” cuando en realidad ha sido uno de los reyes peores que ha tenido España.

Fernando era hijo de Carlos IV y su trayectoria no estuvo precisamente cubierta de motivos para enorgullecerse. Estuvo detrás del Motín de Aranjuez por el que se convirtió en rey de España tras forzar a su padre a abdicar. No es de extrañar que Napoleón estuviera convencido de la necesidad de liberar a España de una monarquía inepta.

Con la invasión napoleónica de la Península, tanto Carlos como Fernando fueron protagonistas de la Abdicaciones de Bayona que convirtieron a José Bonaparte en rey de España.

jose bonaparte

Los patriotas ansiaban la vuelta del que consideraban su rey legítimo, Fernando, y de ahí el apodo de “El Deseado”. Las Cortes de Cádiz redactaron la Constitución de 1812 por la que España se convertía en monarquía parlamentaria, pero todo quedó en nada con la vuelta de Fernando.

Cuando llegó al país abolió todo lo realizado por las Cortes y volvió a instaurar en España el absolutismo. De nuevo volvió a dar muestras de su “carácter” en 1820. Riego triunfó en su pronunciamiento y el rey, antes de perder su trono, se convirtió en el seguidor mayor de la Constitución.

Caminemos todos, y yo el primero, por la senda constitucional.

Claro que esto fue hasta que conspiró con la Santa Alianza para que enviase a los Cien Mil Hijos de San Luis para que entrasen en España aplastando el intento liberal que supuso el Trienio y así volver de nuevo al absolutismo.

cien mil hijos de san luis

Definitivamente en la persona de Fernando se hace realidad la frase que no hay nada como estar en el lugar adecuado y en el momento adecuado.