Si pensamos en Alfonso XIII lo relacionamos con los convulsos primeros años de la España del XX o con la Dictadura de Primo de Rivera, pero no es muy corriente relacionarlo con el origen del porno en España.

Pero si, éste es uno de los motivos por el que el rey español puede pasar a la historia, es el responsable del origen del cine porno en nuestro país.

Según parece el monarca era un gran aficionado a este tipo de género y por ello y utilizando como intermediario al Conde de Romanones encargó en el década de los 20 una serie de películas de este género. La encargada de realizarlas fue una productora, la Royal Film que pertenecía a los hermanos Ricardo y Román Baños y cuyo nombre le viene como anillo al dedo dado que su finalidad era abastecer de este tipo de cine a la Casa Real.

El rey era un cliente muy participativo y parece que, además de pagar por el género solicitado, sugería argumentos para futuras cintas. Y es que al monarca siempre le fue este mundo de las candilejas. Además de impulsar el séptimo arte, le gustaba rodearse de artistas, invitarlas a tomar café y, en fin, alternar con el pueblo llano.

alfonso XIII

Actualmente se conservan tres de estas películas, El Confesor, El Ministro y Consultorio de Señoras, ya que la mayoría fueron destruidas durante la Guerra Civil y la Dictadura Franquista. Os dejo un pequeño fragmento de El Confesor, vaya cómo se las gastaban en los años 20.

Pero aunque hoy esto nos parece un poco escandaloso y fuera de lugar no era igual en los inicios del siglo XX. En Gran Bretaña incluso se consideraba de buen gusto que un hombre consumiera pornografía, incluso era un signo de refinamiento. ¿Y cuándo cambió esta concepción? Está claro, cuando el género se popularizó y llegó al alcance de todos.

Fuente: Cine Fetiche