La noche del 9 al 10 de noviembre de 1938 se conoce como la Noche de los cristales rotos o Noche de Cristal. El nombre viene de los cristales destrozados de los escaparates de las tiendas que llenaron las calles. Consistió en una serie de pogroms en Alemania y Austria llevados a cabo por los nazis. Se puede considerar la tercera de las Noches Históricas tras el Incendio del Reichtag y la Noche de los Cuchillos Largos.

Fue presentado por los nazis como una reacción de la población ante el asesinato de Ernst vom Rath, secretario de la embajada alemana en París por un judío, Herschel Grynszpan el 7 de Noviembre, pero en realidad fueron ordenados por Hitler.

Durante la noche se asesinaron unos 100 judíos y se detuvieron a más de 30.000 que fueron deportados a los campos de concentración. Junto a esto se saquearon  más de 7000 negocios y multitud de casas de judíos así como sus hospitales y escuelas y se quemaron más de 1000 sinagogas.

La mañana posterior a los pogroms se prohibió que los negocios propiedad de judíos reabrieran a menos que fueran administrados por no judíos. Además se impuso un toque de queda, que limitaba las horas del día en que los judíos podían salir de sus casa

Esta Noche fue el primer paso de la persecución sistemática y el asesinato masivo de judíos. Estamos en la antesala del Holocausto.